Irán recluta niños de 12 años para la guerra

27/Mar/2026

Infoqom- Por Lucas Lior Ronin (de Moked Bitajon)

 

 

Aprovechando el silencio de los progresistas en occidente un funcionario de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) anunció que ha bajado la edad mínima de reclutamiento para tareas de apoyo a la guerra a solo *12 años*. No es la primera vez, el uso de estos niños en el pasado genera escalofríos. Crédito foto: Moked Bitajon

 

Rahim Nadali explicó en televisión estatal que, ante el alto número de voluntarios jóvenes, se lanzó la iniciativa “For Iran”, que permite a menores de 12 y 13 años participar en patrullas urbanas, control de checkpoints y labores logísticas.

 

La medida recuerda las polémicas prácticas de la Guerra Irán-Irak, cuando miles de niños de la milicia Basij fueron enviados al frente, y ha generado fuertes críticas de organizaciones de derechos humanos por violar normas internacionales que prohíben el uso de menores en conflictos armados.

 

El objetivo: utilizar estos niños como escudos humanos para evitar que estos puntos de control sean bombardeados por Israel y Estados Unidos.

 

Pero, no es la primera vez:

Irán alistó a niños, los usó para cruzar y detonar campos minados en oleadas humanas, y les dieron símbolos religiosos (incluidas las famosas llaves) como incentivo de martirio. Fue una de las páginas más trágicas y criticadas de esa guerra, que dejó alrededor de un millón de muertos en total.

 

Durante la *Guerra Irán-Irak* (1980-1988), el régimen iraní, bajo el ayatolá Jomeini, reclutó a miles de niños y adolescentes (muchos entre 9 y 17 años, principalmente de familias pobres o rurales) a través de la milicia paramilitar *Basij. Estos jóvenes fueron enviados al frente en **oleadas humanas* (human wave attacks), a menudo sin armas adecuadas, para despejar *campos minados* iraquíes, tender alambre de púas o servir como «carne de cañón» que permitiera avanzar a las tropas regulares y tanques.

 

Se les dio un intenso ADOCTRINAMIENTO religioso shiíta que exaltaba el *martirio* (shahada), prometiéndoles que morir en la «guerra santa» contra Irak les garantizaba el paraíso inmediato. Como símbolo de esto, muchos recibieron *llaves de plástico* (a veces descritas como doradas o de imitación, y en otras versiones de metal o latón) colgadas al cuello. Se les decía que esas llaves abrirían las puertas del *paraíso (Jannah)* si morían como mártires. Algunos informes mencionan que también llevaban bandas rojas en la cabeza con frases como «Guerreros de Dios» (Sar Allah) y que en ocasiones los ataban con cuerdas para evitar que desertaran.

 

Esta práctica violaba normas internacionales sobre el reclutamiento de menores en conflictos armados, pero en el contexto de la guerra (donde ambos bandos cometieron atrocidades, incluyendo el uso de gas por parte de Irak), pasó con relativa impunidad.